lunes, 3 de noviembre de 2014

A veces, las cosas importantes no tienen título.

Hoy me apetecía compartir algo diferente con vosotros, algo más profundo que una reseña, algo mío. Allá vamos.



Vuelve a pasar otro día esperando que me digas "quédate", que me digas que, si la vida fuese un baile, no podrías bailar sin mí, que tus píes caerían sin mi mano para sujetarte. Creo que, al final, pillé mal el concepto, ya que, mientras mi concurso era por parejas, el tuyo era a solas.
Y mírame, y mírate, yo bailo con los píes rotos y las agujetas que me dejaste, mientras tú combinas sincronía y elegancia, y me confundes, vuelves a confundirme, bailas tan bien que te creo, creo que quieres bailar conmigo, pero vuelve mi realidad, tengo cristales en los píes, y ahora he decidido que mi competición es a solas, conmigo mismo, y, ahora, cariño, me toca apostar por mí.

6 comentarios:

  1. Me he sentido muy identificada con tu relado, gracias por compartirlo <3

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  2. Que buena conclusión, creo que el amor es importante, pero más importante es el amor por uno mismo :)

    Besitooos!!

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  3. Es precioso, Juan :)
    Me has dejado sin palabras porque no me esperaba algo así.

    Un besazo <3

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  4. Me ha gustado mucho, lo que has escrito y el ritmo que le has dado.
    Que no se quede en reseñas este espacio de letras, hay mucho ahí dentro a lo que se le pueden exprimir letras!

    Gracias por compartir!
    Saludos!

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  5. ¡Hola!
    Que texto más bonito y que declaración de amor tan bella.
    Un beso

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